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Como el Sganarelle de Moliere, los médicos de atención primaria funcionamos a palos; y asi nos va.
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11 diciembre, 2012
Por un puñado de euros
06 diciembre, 2012
Lasquetty quiere hablar con los sanitarios
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En esta guerra que el personal sanitario tenemos entablada con la CAM, como en otras guerras, hay que saber valorar los efectos que las distintas contiendas producen en el enemigo y, a la mínima señal de debilidad, explotarla en nuestro beneficio.
El tal Lasquetty; que en mi modesta opinión parece más un "hombre de paja", que sigue las directrices que le marcan desde arriba o por detrás o, sin dejar de tener gracia, desde abajo, ha pasado de ese soberbio "ni hablar del asunto" al remilgado y condescendiente "bueeeeno, vamos a hablar".
Es verdad que manifiesta seguir en sus trece de llevar el plan adelante, pero ya se va pareciendo más a una pose que a una autentica posición inamovible. Leyendo entre lineas se entiende mejor y para ello elijo el diario El Mundo.es de hoy.
...Por otra parte, el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, ha anunciado que iniciará contactos con los responsables de los hospitales públicos para que estos formulen propuestas de ahorro, pero ha señalado que piensa mantener la externalización de servicios, ya que es "necesaria".
Por un lado anuncia que iniciará contactos; eso suena a llamar a los representantes del colectivo en conflicto a una mesa de negociación; comete el error de bulto de hablar de ahorro; que no, señor Lasquetty, nosotros si podemos llamar asi a lo que ustedes pretenden, usted debe decir uso racional de los recursos, por otro lado pide disculpas "por tener que ser tan malo", y no es la primera vez en los últimos días, pero, claro, es que la externalización es necesaria.
...el consejero ha dicho que pretenden buscar "juntos la solución para el ahorro que necesitamos en el gasto sanitario".Ahora ya vamos juntos ellos y nosotros y otra vez la pifia del ahorro. Y continua... ...Lasquetty ha puntualizado que dialogarán sobre los aspectos donde creen que se puede mejorar la eficiencia del gasto, pero ha afirmado que esto no paralizará el plan para trasladar la gestión de ciertos servicios de los hospitales a empresas privadas."Abiertos" al dialogo y ya no se gestiona integramente el hospital solo "ciertos servicios". Y continua... "Es una medida necesaria, ya hemos demostrado en tres hospitales públicos madrileños que funcionan bien", ha argumentado el consejero, quien ha añadido que esta medida supone un ahorro para el año que viene y "los años futuros".De nuevo ese "medida necesaria" exculpatorio y a vueltas con el ahorro. "Creemos que es hora ya ahora que concluye una huelga de ponernos todos a trabajar todos juntos para lograr esa sostenibilidad y mantener la sanidad pública con los niveles de sanidad que tenemos", ha comentado el responsable regional de Sanidad.Abundando en lo "bien" que vamos a trabajar juntos y un piropo al trabajo que venimos realizando. No obstante, Lasquetty ha asegurado que la Comunidad de Madrid es consciente "de la preocupación de muchos profesionales de la sanidad madrileña", especialmente aquellos con contrato eventual que vence el 31 de diciembre, por las consecuencias que las medidas del Plan de Sostenibilidad de la sanidad, que entrará en vigor en 2013, tiene "en su forma de trabajar".
Este parrafo es el más malintencionado de todos, ya que intenta desviar los autenticos motivos de la huelga y las movilizaciones a temas puramente laborales y ese último envenenado "su forma de trabajar" se presta a un buen puñado de interpretaciones. Se defienden como gato panza arriba.
Resumiendo, en mi muy modesta opinión: creo que están "acongojados". Las numerosas y multitudinarias manifestaciones, la perseverancia de un importante contingente médico en la huelga indefinida, el apoyo explícito del colegio de médicos, sociedades científicas y de una buena parte de la ciudadanía..., les ha obligado a replegarse y a suavizar esa prepotencia que creían inmutable en olor de multitudes del resultado de las recientes elecciones.
Convencido estoy de que la manifestación a la que asistí ayer frente a la Asamblea de Madrid es reflejo y causa de lo que aqui manifiesto. El despliegue policial fue desmesurado; solo faltaban tanquetas y coches manguera. Probáblemente conseguimos prolongar la jornada laboral de la Asamblea más allá de lo que están habituados. Si hubiéramos permanecido allí toda la noche, posiblemente no hubieran podido abandonar el edificio; a no ser que dispongan de un sistema de tuneles de fuga o similar. Además con la múltitud ya algo más enfervorizada, por primera vez se produjeron incidentes con las fuerzas de orden público.
Nuestra estrategia es mantenernos firmes en nuestras reivindicaciones y en nuestra posición. Ambos contendientes esperan el desgaste del otro, reconozcamos que en nuestras filas empieza a haber algún desfallecimiento, pero si conseguimos mantenernos firmes solo un poco más, y aunque solo sea porque NOS NECESITAN MAS QUE NOSOTROS A ELLOS, tenemos la victoria asegurada, siempre que no olvidemos que nuestro objetivo principal e inmediato es FRENAR EL PLAN DE GARANTIA DE SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA PÜBLICO DE SALUD DE LA COMUNIDAD DE MADRID, y no otro.
Alfredo Falcó Sales, 2012 |
02 diciembre, 2012
Ganado humano
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Para mi desgracia o mi suerte; vete a saber, además de mis estudios de medicina tengo casi dos años de veterinaria.
En mi segundo año en esa facultad madrileña tuve conocimiento de
asignaturas fráncamente interesantes. Mi preferida era la anatomía
comparada, pero la que despertó especialmente mi interés fue la zootecnia.
Se define ésta como: "ciencia que estudia diversos parámetros para
el mejor aprovechamiento de los animales domésticos y silvestres, pero
siempre teniendo en cuenta el bienestar animal ante todo y si estos
seran útiles al hombre con la finalidad de obtener el máximo
rendimiento, administrando los recursos adecuadamente bajo criterios de
sostenibilidad".
¿No os suena esto de algo?
¿Y esto otro? "La ganadería es una actividad económica de origen muy antiguo que consiste en el manejo de animales domesticables con fines de producción para su aprovechamiento".
A pesar de la curiosidad que pudiera despertar en mi esa actividad, hace muchos años sentí la llamada de la medicina, que decidí cambiar por la ganaderia o la zootecnia.
Los cambios sociales de los últimos decenios, la socialización de la medicina, la medicalización de la sociedad, la intervención del estado en la prestación de servicios médicos, la universalización de la misma, han convertido al médico de profesional liberal a asalariado; han politizado la oferta de servicios médicos al ciudadano, convirtiendola en moneda de cambio electoral a base de promesas generalmente incumplidas o solo cumplidas parcialmente; y el paciente ha pasado de tener una consideración individual a la numeral como parte de un colectivo.
A pesar de la resistencia de la mayor parte de los médicos clínicos que, bajo el lema "no hay enfermedades sino enfermos", seguimos practicando una medicina cercana al individuo, aun no del todo deshumanizada, esa intima relación médico-paciente se resiente a base de protocolos, guias clínicas, tablas de riesgo relativo, NNT...; convirtiendose en más técnica en detrimento del ars médica con un enfoque más humanista.
El más reciente concepto de salud como el completo estado de bienestar físico, psiquico y social; choca con el abordaje de la enfermedad que El Estado propicia, masificando la atención médica y reduciendo progresivamente los presupuestos, con el consiguiente incremento de demora en las listas de espera y el retraso en el diagnóstico concluyente y/o la intervención curativa, incrementandose asi las practicas paliativas, a menudo peligrosamente prolongadas, y dando prioridad a la medicina efectista tecnológica, sobre la atención continuada y rehabilitadora. Se dan asi las condiciones para progresar en la continua sustitución de una medicina más humanista por otra más técnificada; aunque lo más conveniente sería observarlas como dos vertientes no mutuamente excluyentes. Sin embargo, macroeconomistas y estadistas tienen esa visión más agropecuaria de la humanidad y sus consignas van dirigidas a convertir al médico en zootecnista.
Las ideas que en Sanidad quiere aplicar El Gobierno de La Comunidad de Madrid están guiadas bajo esa concepción. A ello se une la prepotencia con que pretenden ponerlas en practica, sin contar para nada con quienes más podemos hacer en pro de mejorar la deteriorada situación actual. Por eso nos encontramos en HUELGA INDEFINIDA. Porque inevitablemente muchos logros de los colectivos se consiguen mediante la revolución de la masa; sobre todo cuando hay una sola idea unificadora, me uno a ella abandonando momentaneamente mi individualidad bajo el lema FRENAR EL PLAN DE MEDIDAS DE GARANTÍA DE LA SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA SANITARIO PÚBLICO DE LA COMUNIDAD DE MADRID.
No obstante, no puedo entender en esta, como en otras huelgas médicas anteriores, esa reticencia a llevar adelante reivindicaciones profesionales y laborales. Tenemos tendencia a disfrazarlas de exclusivas reivindicaciones sociales, para que quede bien claro que todo lo hacemos por el bien del paciente, como si tuvieramos que revalidar permanentemente lo que debería ser un hecho indiscutible.
Por mucho que hayan cambiado las cosas en los últimos tiempos, el
ejercicio de nuestra profesión; al menos en lo que respecta al médico clínico, sigue sustentandose en la relación médico-paciente.
Del mismo modo, aunque desde hace mucho no se lleva a cabo el rito del
juramento hipocrático; cuyos preceptos por otro lado están hartamente
obsoletos, no quiere decir que nuestro ejercicio no conlleve implícita la
presunción de realizarse bajo el más estricto código deontológico; y
sobre esto no debe caber ninguna duda, como no dudamos de la
honorabilidad del notario o de la imparcialidad del juez. Estamos
hablando del equivalente en la milicia de ese "valor, se le supone".
Soy un profesional y soy un asalariado. Con relación a lo primero, he visto como el ejercicio de mi profesión y, por tanto, mi figura como médico de atención primaria, se ha ido desdignificando; en este caso, dentro del marco de la sanidad pública. Respecto a mi condición de asalariado, la perdida de poder adquisitivo de los últimos veinte años ha sido comparativamente muy superior a la de otros profesionales cualificados. No tengo ningún motivo para pensar que nada de esto vaya a mejorar si la gestión del sistema sanitario pasa a manos privadas, aunque reconozco que no puedo evitar la tentación de pensar: y si...
Con toda honestidad debo insistir en mis legitimas reivindicaciones: MEDICO DIGNO, MEDICINA DIGNA, PACIENTE BIEN ATENDIDO Y DIGNIFICADO EN LA FRAGIL TESITURA DE LA ENFERMEDAD.
Todas las demas reivindicaciones creo que competen más a los propios usuarios, los agentes sociales, ONGs, etc. para las cuales cuentan, por supuesto, con todo mi apoyo.
Por último dos sentencias históricas por si hay quien sienta que pueda ser de su incumbencia: "El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad posible y mayor suma de estabilidad política.” Simón Bolivar, Angostura, 1819 “Por caro que parezca el Seguro Social es menos gravoso que los costos de una revolución” Otto von Bismarck, 1883 Alfredo Falcó Sales, 2012 |
28 noviembre, 2012
¡La huelga es salud!
En nuestro acervo cultural hay algunas frases hechas que me caen especialmente mal. Por ejemplo, "sobre gustos no hay nada escrito"; que, además de falsa, suele esgrimirla alguien para quien la palabra refinamiento está relacionada con la industria petroquímica. Pero la peor con mucho es "el trabajo es salud". Ésta además de falsa tiene ese tufillo ultraneoliberal estajanovista, no exento de ciertas dosis de humor negro que, aplicada a la actividad diaria del médico de atención primaria, alcanza caracter autenticamente malsano; permítaseme la paradoja.
Esto, que siempre me ha parecido una simple apreciación personal, parece venir respaldado por ciertos trabajos acerca del mayor riesgo del médico, y concretamente del médico general, de padecer de ciertas patologías, que muchas de ellas facilmente pordrían ser incluidas en el catálogo de enfermedades profesionales.
Pues bien, hoy he concluido mi tercer dia de huelga. He desarrollado una actividad frenética. Durante esas casi setenta y dos horas pasadas, me he movido intensamente en todos los médios de transporte, incluido varias decenas de kilometros a pie, he participado en todas las manifestaciones posibles coreando, pitando, bocinando, saltando, riendo... Me he encerrado toda una noche en mi centro de trabajo. Me he subido en varias ocasiones tres pisos por una escalera, de esas verticales metálicas con quitamiedos, hasta la azotea para colgar una jodida pancarta que se resistia a quedarse en posición visible a causa del viento. Me he dedicado a consultar en los medios todo lo que se cuece alrededor de nuestra movilización. He dormido solo unas pocas horas y he malcomido. Hoy he estado en las dos reuniones del colegio de Medicos y en la concentración de la plaza anexa durante toda la mañana. Tengo las huellas dactilares borradas y me lloran los ojos de tanto whatsapp; acabaré loco de tanto oir tin-tan, tin-tan, tin-tan.
Lo más importante, estoy disfrutando de todo esto compartiendolo con compañeros de los que desde hace tiempo pensaba que ya nos unía bien poco. No me engaño, seguiran existiendo diferencias y es posible que la fuerza de lo que hoy nos une se desbarate más adelante, pero quedará en mi memoria sentimental.
Todo esto me ha hecho recuperar la ilusión que casi daba por perdida y me ha rejuvenecido un buen puñado de años (no diré cuantos). Tan es así que hasta creo que podría ser, con mucho sacrificio y esfuerzo pero, al final, la consigna tan coreada esta mañana "¡¡¡SI SE PUEDE!!!" podría convertirse en realidad.
Mañana cuarto día de HUELGA INDEFINIDA, es posible que no pueda afrontar algunos pagos, pero que más da si, tal como estoy sintiendome estos días, "¡LA HUELGA ES SALUD!".
Alfredo Falcó Sales, 2012
24 noviembre, 2012
Sin miedo a la privatización
Me considero un hombre de izquierdas; si es que eso todavia significa algo. Creo que tiene que existir una sanidad pública de calidad, llevo más de treinta años dedicado a ello, pero no me asusta la posibilidad de trabajar para la privada.
Esa corriente actual de demonización de la sanidad privada tiene, en primer lugar, una vertiente como minimo ofensiva. Yo, de ser un colega de los que trabajan en ese medio, empezaría a estar mosqueado. El mensaje subliminal es que la medicina pública es excelente y la privada una cagada o, lo que es peor, inmoral. Incluye también la mágica convicción de que la privatización va acompañada de un ritual iniciatico que convierte a un buen médico en un mal profesional.
En segundo lugar tiene otra vertiente mágico-agorera consistente en una cascada de "alomejores". Es la respuesta que obtengo cuando a algún compañero, en mi papel de abogado del diablo, le manifiesto mi no excesiva preocupación en caso de que me privatizaran: a lo mejor te bajan el sueldo, a lo mejor tienes que ver más en consulta, a lo mejor tienes que trabajar más horas, a lo mejor... Mi réplica siempre es la misma: es que ahora no tengo un "a lo mejor", tengo un muy real "de lo peor".
Si he de ser sincero, lo que a mi me gusta es la medicina, y eso poco tiene que ver con politicas ni razas ni condiciones sociales. Claro que tengo una ideología y unas creencias o descreencias, pero cuando me encuentro cara a cara con mi paciente me limito a ejercer mi profesión. Tengo muy claro cual es la misión que me he trazado, y la ejercería igual en una chabola de un pais subsahariano que en un despacho de lujo en Chicago. Claro que hay condicionantes, pero si tu ética profesional se mantiene indemne y no te dejas distraer por ello, al final estamos solos el enfermo, la enfermedad y el médico. Asi llevo intentandolo todos estos años, y lo vengo haciendo ya no en contra de los condicionantes sino de los impedimentos que me pone el propio Sistema Nacional de Salud.
Siendo verdad que, bajo una visión global, el sistema sanitario del Pais ha mejorado, también es verdad que el médico, concrétamente el de atención primaria no ha hecho más que ir de mal en peor, y, aunque cada cual es responsable de su propia biografía, no entiendo como todavía hay colegas que niegan este hecho comprobado. Sería absurdo que hiciera una relación de todo aquello en lo que hemos emporado y de la penosa situación a la que hemos llegado porque ocuparía el equivalente a varios folios. De todos modos: no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Suponiendo que estámos de acuerdo en ese deterioro progresivo, que además parece no tener freno, no entiendo ese empeño en defender el modelo actual. Si ni siquiera los propios pacientes lo defienden. Y si no, ¿que significa que se haya incrementado notablemente el número de los que optan por un seguro médico privado; independientemente del nivel económico, para luego utilizar este o el público según su conveniencia? En esto se han adelantado a las intenciones del actual Gobierno.
Si queriamos una sanidad pública de calidad, el acicate para ello debería de haber sido la primera muestra de deterioro, algunos lo venimos anunciando y reclamando asi desde hace muchos años. Ahora es precisamente el momento más inoportuno de reivindicar la sanidad pública porque si ganamos es volver a como estamos y que nadie sueñe en recuperar todo lo perdido en tanto tiempo.
No hay quien desee que los más necesitados queden desasistidos y habrá que buscar formulas para que tanto estos como el resto de la población reciban un trato equitativo y de calidad, y eso se puede conseguir legislando. Si la ley es sólida, completa, detallada, evitando cualquier tipo de perversión interpretativa, en principio me importa bien poco quien la lleve a cabo, porque tendrá que cumplirla.
De modo que ir a manifestarse y hacer la huelga todos los trabajadores de la sanidad codo con codo, en defensa de una sanidad pública, no deja de llevar una cierta dosis de cinismo. Puede ser que nos venga bien mantenernos unidos de momento para hacer más bulto, pero en nuestro fuero interno lo que pretendemos es salvar nuestro culo y, desgraciadamente continuaremos estando divididos hospitales y Atención Primaria y, dentro de esta los distintos estamentos.
Por tanto, mis reivindicaciones como médico de atención primaria, no pueden ser otras que aquellas que supongan mejora salarial, dotación de los medios adecuados para desempeñar mi tranbajo, grado de jerarquización y de responsabilidad correspondiente reales, asi como clara definición de las funciones de cada estamento y un programa de formación continuada. Que no se preocupen los enfermos, que si yo estoy bien y puedo desempeñar mi trabajo en óptimas condiciones, todos ellos se beneficiaran.
Aun asi en los proximos días haré huelga; por congruencia con tantas otras luchas frustradas. Pero, si me dejára guiar por el cerebro, no iría. Si voy lo hago dirigido por otros de mis organos "nobles"
Alfredo Falcó Sales, 2012 |
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